Capítulo XXII (o “cómo me acordé que tenía que escribir algo después de meses”)

Bueno, y al ritmo de Gotye -Save Me- me dispongo a escribir a brand new chapter :) …SIENTO MUCHO NO HABER ESCRITO NADA T.T




Niall echó la cabeza hacia atrás, golpeando la almohada. 
Le habían pegado una patada en el trasero allí en el hospital. Por alguna razón desconocida, su presencia ponía de los nervios a la que alguna vez había llegado a ser su novia.

-Mierda -musitó, en la claridad de su habitación.
Lo único que deseaba en aquellos momentos era encerrarse en su propio mundo, no ver a nadie… Desaparecer.
Desaparecer del ojo público, desaparecer de aquella situación, desaparecer de la vida de Bianca, si era posible, y que ella lo hiciera de la suya propia.
Era increíble que hubieran pasado semanas ya desde que ocurrió el fatídico accidente. Tan rápido, pero tan lento a la vez…

-¿Niall…? -preguntó una voz ronca.
El irlandés movió la mandíbula, dirigiendo su mirada hacia la ventana.

-Pasa, Harry.
El inglés abrió la puerta y se quedó allí, observando a su amigo, pensativo.  

-Sabes que no puedes seguir así de por vida.

-Lo sé -le respondió el otro, con un hilillo de voz.
Niall no podía creer que estuviera hablando con tranquilidad con él, después de todo lo que había sucedido. Pero las últimas semanas habían servido para reforzar su amistad o, más bien, recuperarla. 

-Debes olvidarla…
-¿Como ha hecho ella conmigo? -rió Niall, con sarcasmo- Por favor, Harry, como que no me conocieras…
El de los rulos se quedó en silencio, arrugando su camiseta de Los Ramones.

-De hecho… No, no te conozco Niall. Has cambiado mucho. Y no -se apresuró a decir el inglés, al ver la cara de su amigo- no me rebatas esto, porque sabes perfectamente que es así. 
Unos profundos ojos azules recorrieron la habitación, buscando una respuesta.

-Por mucho que me joda, tienes razón -desistió finalmente.
-Tenemos que ensayar.
-Ahora voy.
Harry salió de la habitación, cerrando la puerta tras de sí, dejando a un Niall pensativo… Y desolado.

***


 Bianca aparecía por todos lados. Camino a los ensayos, paró en un quiosco cercano a echar un vistazo a alguna revista interesante que lo sacara de sus pensamientos monotemáticos. 
¿La portada? Bianca en el portal de su piso en Londres, vestida con una simple camiseta blanca holgada y unos vaqueros ajustados pero muy desgastados. Adiós a su época de tacones de infarto también. Maquillaje… El mínimo o ninguno. Niall no sabía con exactitud, pues las gafas de sol tapaban gran parte de su rostro. 
Pero, a pesar de todo eso, detrás de todo, el irlandés aún podía ver las facciones que alguna vez lo enloquecieron. Su piel morena no había sucumbido ante el tiempo infernal de la capital inglesa y sus labios carnosos seguían siendo los mismos que alguna vez besó.
Dejó la revista con un movimiento brusco. Tenía trabajo que hacer.

Como siempre, llegó unos minutos atrasado. Practicó todo lo que tenía que practicar y ya se dirigía a casa cuando lo llamaron. Reunión.


«Cómo no» pensó el rubio, con una sonrisilla cansada.
Todos encerrados en una habitación minúscula, esperaron pacientemente hasta que llegaron a la razón verdadera por la que se había hecho la junta.

-Bueno, como sabéis -comenzó la coordinadora- hace unos meses hubo un pequeño contratiempo con el tour mundial. Nuestra… telonera -todas las miradas se posaron en Niall- no pudo estar disponible, por razones lógicas. Y fue sustituida. 
El chico sonrió para sí, para la sorpresa de todos. Una palabra cruzó las mentes de los presentes: “está loco”.

-Emmm… Bien -prosiguió la mujer, dudosa- Os estaréis preguntando quién es la nueva telonera, ¿verdad? 
Una sensación de incomodidad se apoderó del cuartucho. Claramente, no era una “nueva”… Era una “sustituta”.

-Es una chica preciosa…
«Como Bianca»se dijo Niall.

-…Nueva en esta industria. Muy nueva, de hecho. Y viene de América, de Estados Unidos. Nos encanta la combinación de acentos -rió la coordinadora.
Harry miró a Niall sin que éste se diera cuenta. Podía notar el torbellino de sentimientos que tenía su amigo. Y le preocupaba.

-Os enamoraréis de ella, chicos.
No podía haber dicho algo peor. Todos se giraron hacia el irlandés, que actuó como si nada hubiera escuchado.

-Se llama Lara y ella será la nueva telonera de One Direction en el tour mundial -dijo la mujer solemnemente, abriendo la puerta para dejarla pasar.

Niall hizo una mueca en cuanto la vio.
Alta, esbelta, piel morena, de pelo negro… Y ojos azules. Al menos, en algo se diferenciaba con Bianca.

PD: BUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENO, HECHO :) Después de tantísimo tiempo. Sólo me queda decir… “LO SIENTO”
 


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Capítulo XXI

Antes de: Como habéis podido comprobar, os doy capítulos a cuentagotas… Pero es que no saco tiempo de ningún lado, desgraciadamente. Veamos cuando tenga vacaciones, quizá ahí recupere el tiempo perdido…



Niall volvió a encerrar la fina mano de Bianca en las suyas propias, mientras imploraba a Dios o lo que fuera que hubiera ahí arriba, cierta clemencia para ella. 
Los pitidos de los monitores se descontrolaban, desquiciando al irlandés, haciéndole sentir lo frágil que era Bianca.
El médico llegó en apenas unos segundos, con cara de preocupación. Venía con una fila de enfermeras detrás, que echaron de forma educada a todos los miembros del grupo.
Cerraron la puerta con cierta violencia, dejando la sala de espera en silencio. Tan sólo las respiraciones agitadas de los jóvenes interrumpían la calma del lugar. 
El rubio no podía estarse quieto. Iba de un lado a otro de la habitación, revolviéndose el pelo o mordiéndose el labio inferior. Tenía ganas de gritar y en aquel sitio no podía.
De repente, sin previo aviso, salió corriendo.
Zayn lanzó una mirada de sorpresa a Liam, que frunció el ceño mientras seguía a Niall con la mirada.

-Ve -le dijo.
Zayn persiguió a su amigo hasta llegar al parking del hospital. Allí, el otro comenzó a pegar saltos y lanzar patadas al aire mientras gritaba improperios y cosas sin sentido, como si un demonio lo hubiera poseído. En un momento determinado, se agachó y dio un par de puñetazos al suelo, haciendo que los nudillos de sus manos empezaran a sangrar en abundancia.

-¿¡Estás loco!? -le vociferó su acompañante, que lo apartó y zarandeó.
Niall no era el mismo, se había convertido en otra persona en apenas unas horas. Pasó de estar lleno de rabia a estar llorando, como lo estaba haciendo en esos momentos. Zayn no pudo evitar que su corazón se rompiera al verlo en ese estado: nunca había presenciado tal estado de desolación.
Lo dejó así, sentado en el bordillo de la acera. Sacó de su bolsillo un cigarrillo y comenzó a fumar.

-Pensaba que lo habías dejado -susurró Niall, con un hilillo de voz.
Zayn soltó una carcajada pesarosa. Miró hacia el cielo despejado y lleno de estrellas, y lanzó una gran bocanada de humo. Se volvió para observarlo directamente a los ojos.

-Ahora sólo fumo cuando estoy nervioso. Y en estos momentos estoy que me arranco los pelos -sonrió el inglés.
Su amigo tragó saliva y se levantó, quedándose a su misma altura.

-Dame uno a mí también.
Zayn se quedó petrificado de la sorpresa. ¿Le estaba pidiendo lo que le estaba pidiendo?

-Definitivamente, has perdido la maldita cabeza. ¿Cómo vas a fumar? -dijo, dándole otra calada al cigarro.


-Necesito pensar en otras cosas. No soy un santo, he fumado antes.
Extendió un brazo hacia Zayn, instándolo a darle un cigarrillo. El inglés lo sacó, a regañadientes, de su bolsillo de la chaqueta y se lo dio, aún inseguro de su decisión.

-Gracias.
-Pero no quiere verte fumar en mi vida, ¿entendido?
Niall cogió el mechero, encendió su cigarro y se lo llevó a la boca.

-Entendido -murmuró, haciendo que el humo los envolviera a ambos.

***

Zayn y Niall volvieron al rato, con el nerviosismo reflejado en sus rostros.

-¿Novedades? -preguntó el irlandés, ansioso.
Liam se quedó mirándolo, con la boca abierta de la impresión.

-¡Dios mío…! ¡Apestas a tabaco! Pero, ¿cómo…?
El aludido hizo un gesto con la mano, como queriendo hacerlos callar. Louis y Harry también lo observaron con preocupación, aunque nada podían hacer ni intentar decirle algo, ya que la relación con ambos se había enfriado mucho desde el accidente. 

-Le he hecho prometerme que no lo va a hacer más -le susurró Zayn a Liam, viendo cómo Niall se alejaba de ellos para acercarse más y más a la habitación de Bianca.
Asustándolos a todos, el médico salió del cuarto, con cara de cansancio.

-Está bien -dijo, secamente- Está estable, pero no hemos podido hacer nada por… Bueno, ya sabéis. El golpe, el coma… Es un cúmulo de cosas que la hacen realmente débil. Imaginaos lo difícil que supone para el cuerpo, en esas condiciones, mantenerla sólo a ella con vida. Una vida más, es demasiado.
Harry suspiró profundamente. En cierto modo, sabía que acabaría así. Lo sabía antes de que ella tuviera el accidente.
Niall tragó saliva, realmente abatido por todo. Bianca había perdido a un bebé que ni era suyo. Trató de no reflejar la tremenda desazón que sentía por dentro. Aún así, a pesar de todo, la seguía amando, más que a ninguna persona en el mundo.
 El doctor les dedicó una sonrisa cansada.

-Con un poco de suerte, quizá dentro de poco despierte.
Y se fue, como había venido, con todo el personal detrás y un halo de esperanza para One Direction.
Ninguno había querido conectar sus respectivos teléfonos móviles ya que, por medio de los portátiles, se ponían en contacto con sus familiares y parejas. 
Ni eso había querido Niall. Le había escrito un mensaje escueto a su madre y, de la agenda de Bianca, había intentado llamar al padre de la chilena. Pero, al primer pitido, había colgado. No se sentía con las suficiente fuerza para enfrentarse a él. Pidió en recepción que lo hicieran por él.
Louis dejó caer todo su peso en el sillón de la sala, restregándose los ojos.

-Será mejor que volvamos a casa, Harry… Aunque sea por hoy.
Niall lanzó una mirada asesina al de los rulos, que se debatía intensamente en su interior: quedarse y cuidar de Bianca, o aguantar el rencor de su “amigo”.

-Vámonos -suspiró, con pesar- Nada podemos hacer, sino esperar. Y eso lo podemos hacer en casa.
El irlandés agradeció el que se fuera y observó con seriedad cómo abandonaban la habitación, no sin antes despedirse de ellos.
Zayn también decidió irse, pero sintiéndose culpable.

-De verdad me gustaría quedarme pero… -bostezó- Yo…
-No te preocupes -lo consoló Niall- Ya has hecho más que suficiente por mí hoy.
El rubio le dio un abrazo a su compañero y lo dejó ir. Liam sonrió.

-Yo me quedo.
El irlandés le devolvió la sonrisa.

-No hace falta, estoy bien.
-Eso dices, pero sabes que no es así. Conmigo no cuela, amigo.
Niall se resignó, tirándose en el sillón.

-Siempre al rescate, querido Buzz Lightyear.
-Siempre.
Ambos se sentaron, esperando algo: un milagro, una novedad, una desgracia… Algo. Se olía en el ambiente, debía suceder.
Niall apoyó su cabeza lo más atrás que pudo y cerró los ojos. Hubiera querido que todo fuera una maldita pesadilla, pero no lo era. Por desgracia.

***

El doctor Russell los zarandeó con fuerza, lleno de nerviosismo.

-Bianca… -murmuró Niall, saliendo de su profundo sueño.
-Sí, Bianca -dijo el médico, despertando a Liam.
-¿Q-qué pasa..?
El hombre salió corriendo hacia la habitación de la chica, dejándolos atrás. Ambos lo siguieron y vieron cómo la joven tiraba desesperadamente de todos los tubos y cables a los que estaba conectada. Los monitores reflejaban la rapidez e intensidad de sus latidos, desbordados.

-¿¡Quiénes son ustedes!? -gritó en español.
Sólo Niall pudo entenderlo, sin caber en sí de la emoción. Liam tampoco podía creérselo y comenzó a marcar el pin de su móvil, para llamar al resto.

-¡Déjeme! -vociferó a un enfermero que intentaba quitarle la sonda intravenosa- ¡Por favor, déjenme!
Niall comprendió que algo iba mal. Bianca, su chica simpática y segura de sí misma, educada y  dulce, lloraba con el contacto humano. Lloraba y gritaba, como si la fueran a atacar.

-¿¡Dónde estoy!? -sollozó, intentando salir de la camilla.

Su intento resultó frustrado por la intervención de los médicos de la sala, que intentaban no mostrar su sorpresa.

-¡¡Suéltenme!! -chilló con desesperación- ¡¡Mamá!! ¡¡Papá!!
Liam soltó el teléfono, que cayó al suelo rotundamente, dejando a medio la conversación con Zayn.

-Por favor…-lloró ella- Por favor, déjenme ir a casa… ¡Necesito a mis padres! -gritó, intentando zafarse de los que la rodeaban.
Sus hermosos ojos verdes buscaban con desesperación una cara conocida, unos ojos conocidos.
El verde se cruzó con el azul.
Deberían haberse fusionado, saltado chispas.
Pero no hubo nada. Tan sólo miedo y, lo que más dolió a Niall… Ignorancia.
Como dos perfectos desconocidos.


PD: ¿Qué tal? Como siempre… Muchos comentarios, impresiones, recomendaciones, seguidores… Y siento la tardanza. Espero que haya valido la pena :* 


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you-takemetoanotherworld preguntó: Te amo te amo te amoooo jaja,ok no. Gracias por subir el cap, lo estaba esperando desde hace tiempo. Que tal tu nuevo/viejo hogar? te estas acostumbrando? besos desde España jeje <3

Gracias! :) Pues todo está yendo DPM, muy integrada ya… ¡Como si no fuera “nueva”! Un besote desde Chile <3


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Capítulo XX

Siento la tardanza… ¡Espero que haya valido la pena!



Niall cogió la mano de Bianca y se quedó absorto admirando su delicadeza, su perfección en todos los sentidos posibles.
«Es una locura» pensó para sí el rubio « ¿Quién me iba a decir, meses atrás, que Bianca…?»
Miró hacia las máquinas que proporcionaban oxígeno y controlaban cada movimiento, latido, que ella emitía.

-Cómo cambian las cosas en tan poco tiempo…-susurró, desolado.
Apoyó la cabeza en el vientre de la morena, dormida como si estuviera en uno de sus mejores sueños. Porque, a pesar de todos los tubos, cablería y vendas, seguía siendo el ser más bello que él había visto jamás.
Volvió a sentir la piel de la chilena rozando la suya propia, haciendo que ésta se erizara.

-Por lo menos sientes que estoy aquí -sonrió Niall- Y que sepas que nunca, “nunca”, te dejaré ir… Otra vez no.


***


Harry se limpió con la manga, violentamente, un hilillo de sangre que recorría su labio inferior.

-¿C-Cómo has…?
El chico se zafó de los brazos de Louis y se acercó, algo tambaleante, a su compañero.

-Repítelo.
Niall también se libró de sus amigos y desafió al inglés, azul contra verde. El intercambio de miradas era más intenso que nunca, cargado de dudas, rencor, odio y sorpresa.

-Tú, maldito bastardo, has dejado a Bianca embarazada.
Harry tragó saliva.

-Joder… -fue lo único que atinó a decir.
La habitación quedó sumida en un silencio casi aterrador, desesperante para el resto. Liam, Zayn y Louis no sabían qué hacer: separarlos de forma definitiva o dejar que siguieran hablando y así enterarse de más cosas.
 
-Explícame qué fue lo que… hicisteis exactamente -murmuró Niall, como si le costara más de lo normal pronunciar aquellas palabras.

Harry hizo una mueca extraña, mientras se acercaba poco a poco a la puerta.

-Te juro, Niall, que querría contártelo ahora… Pero necesito pensar, por favor -dijo, saliendo del lugar.
El irlandés soltó un sollozo que partió el corazón del resto de componentes de One Direction. ¿Qué más podía hacer, aparte de pelear? Además, ya estaba cansado de tanta historia. Que hiciera lo que quisiera, no aguantaba tanta cobardía.

- ¡Lárgate, hijo de…! -alcanzó a oír el inglés de los rizos, antes de que se cerraran las puertas del ascensor.


***


Notó una presencia a sus espaldas.

-Hola, Louis.
Su amigo se sentó a su lado, sin intercambiar palabra. Contemplar el hermoso atardecer, en lo alto de la azotea, era suficiente. Al menos por ese momento. 

-¿Qué te pasa? -preguntó el mayor, con preocupación.
El otro no le respondió, simplemente evadió la pregunta.

-Ya estás con las mismas -se resignó Louis- Eres un caso aparte. Estás rarísimo últimamente, y todo por Bianca.
Harry tragó saliva, notando en su piel blanca el frío del anochecer.

-No es por ella.
-¿Entonces…?
- Me jode el hecho de que… Demonios, no quiero hablar de estas cosas.
Louis se revolvió en su sitio, intrigado y molesto a la vez por la posición que había adoptado su amigo.

-Supongo que tampoco quieres hablar del embarazo.
-De eso menos. Ni lo menciones.
Silencio incómodo. Minutos pasando y el aire recorriendo cada recoveco de la ciudad. Sol cayendo y noche floreciendo.

-Me jode que lo haya preferido a él, ¿sabes? -comenzó a hablar Harry- Yo juraba que… Bianca era mía. Pero no, ahí apareció Niall. Al principio creí que estaba con él por pena. Sin embargo, más tarde me fijé en el brillo que tenía en los ojos cada vez que lo miraba y… Me desquició. Todas me prefieren a mí. Todas, menos Bianca.
Louis se quedó pensativo. Decidió no hablar y dejar que el mismo Harry se descargara de todo lo que sentía en su interior.

-Yo… La primera vez que la vi, allí en el programa, con esa ropa, esos movimientos… Esa mirada y esa belleza, es imposible no pensar algo con ella. Más estando soltero, como yo. Además, me miró de una forma… Yo pensaba que la atraía y, ahora que lo pienso, probablemente haya sido así en algún momento. Pero no llegué a tiempo, evidentemente.

-¿Sigues sin querer hablar del bebé? -se lanzó Louis, con una seriedad que daba miedo.

-No me gusta hablar de cosas que me dan vergüenza, Louis. Y ésta es una de ellas.

***

One Direction se derrumbaba poco a poco. Era notable para la prensa la tensa relación que existía entre el rubio y el de los rizos, y los tabloides no tardaron en hacerse eco de aquello.
Y la compañía discográfica, tampoco estaba contenta. Ni con ellos ni con la situación de Bianca.
Su accidente había provocado la pérdida de millones de dólares, debido a la cancelación de conciertos y nuevo single, además de dejar de promocionar su nuevo disco y más cosas. Sin embargo, su estado tampoco había sido tan malo, económicamente hablando.
Bianca se había puesto en el mapa sin querer. Si volvía a resurgir, su vuelta sería más que épica. Una delicia para los negocios.
Aquellas fueron las conclusiones que los magnates de la compañía les habían contado en una reunión poco menos aburrida.
Los chicos no estaban por la labor de seguir con su propia actividad comercial, pero el sello lo había dejado más que claro. Insistieron en el hecho de que la cantante de apoyo era la misma Bianca y que un porcentaje importante de las entradas para la gira habían sido compradas por su presencia. Pero lo más importante era que ninguno de ellos quería separarse de su amiga.
La reunión acabó con un “no” rotundo por parte del jefazo, que dejó a Niall más sumido en la amargura aún.
Sin embargo, algo cambió radicalmente en él en cuanto cruzó el umbral de la puerta.
Su posición encorvada y triste, se tornó recta y altanera. Ya no transmitía tristeza, sino fuerza y quizá, indiferencia. Era otro Niall.
Un Niall que, debido a las circunstancias, había madurado.

***

Zayn soltó un chiste malo para suavizar la situación. Todos rieron un poco, excepto Niall, que hojeaba un libro.

- Me preocupas -le dijo Liam.
El irlandés no dijo nada, tan sólo levantó su mirada del color del mar y se encogió de hombros.

-Simplemente, no me río de chistes sin gracia. Siento decirlo, Zayn -se disculpó, para seguir a lo suyo.

Harry no hablaba, pero en su rostro se leía la culpabilidad. El ambiente era tenso, un cuchillo podía cortar el aire con facilidad. El resto intentaba no fijarse en Niall, pero les parecía increíble que, en tan poco tiempo, toda su esencia, todo lo que conocían de Niall, se hubiera esfumado.
Y hubiera desaparecido para siempre.
 Liam se levantó y se dirigió a la habitación de Bianca, para ver cómo seguía.
Desapareció tras la puerta. Pasó un minuto escaso y volvió a salir.
Corriendo, como si fuera lo último que hiciera en su vida.
Corriendo y gritando, en busca de un médico, una enfermera o algo así.
Niall saltó de su asiento y prácticamente voló hacia donde estaba ella, la chica que le había robado el corazón y el alma.
Y lo que vió, lo empalideció.
Una mancha oscura de sangre, cubría su cama. El aborto, de una forma u otra, se había producido.




PD: Yaaaaa está. ¿Qué os ha parecido? Un poco dramático, ¿no? Pido disculpas por la tardanza y, lo de siempre: seguidores, lectores y algo de publicidad. Y MUUUCHOS COMENTARIOS :) Un besote muy grande, directioners 


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Anónimo preguntó: Hola!! Sabes que TODOS los dias me meto a tu Narnia para ver si sigues la novela... estoy triste xq no has subido caps :( Siguela, porfis!!! Me encanta!! :D <3 xx

Muchísimas gracias!!!! <3  Ya tengo más de la mitad del capítulo escrito, así que… :)


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b-forethestorm preguntó: Hola! hace mucho que no te comentaba, pero siempre estuve al pendiente de cuando subías :) bueno, me encanta todo, amo como escribes y agsjdhd ¿si estará embarazada bianca?:o me dejas intrigada, ¡Síguela!:D

Gracias! :)


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you-takemetoanotherworld preguntó: wao! 13 años viviendo en España? Prácticamente toda una vida, ahora empiezas otra, ya sabes, aunque sea tu país todo es diferente, cuesta adaptarse pero todo saldrá bien. Yo deseo irme a mi país(argentina). En España, ya llevo 5 años pero nada comparado con lo que tu llevabas ^^ En fin, el capítulo OMG! violencia y palabrotas jaja me moló, esto cada vez es mas adictivo e interesante ^^ espero el próx. cap. <3

Gracias… Y 13 años… Se pasan muy rápido. Si deseas volver, vuelve cuanto antes. Después te será más difícil o no, dependiendo de la situación. Un besazo :)


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Capítulo XIX

Niall volvió a abrir la boca para decir algo, pero la sorpresa hizo que las palabras no salieran de ella. El vacío que sentía en aquellos momentos, no era para nada comparable con lo que él creía haber sentido antes. Era muchísimo peor. 
¿Bianca, su Bianca, embarazada?
Y lo que realmente lo había noqueado, era el hecho de que él no era el padre. Segurísimo. Ahí estaba la gran pregunta: ¿quién era el progenitor de la futura criatura? 
El irlandés comenzó a darle vueltas más detenidamente al asunto. ¿Desde cuándo lo sabía ella? Miró hacia sus amigos. ¿Por qué ellos sabían más que él mismo, siendo él su novio..? «Bueno, ex novio» se autocorrigió Niall, con una sonrisa triste.

-Tengo que… -comenzó a susurrar, mientras salía de la sala de espera.
Acarició la ventana por la que podía ver a Bianca por última vez y, en silencio, caminó por los pasillos del hospital.
Al llegar a la salida, actuando al contrario que el resto de la gente, se sacó la chaqueta. Tenía calor, pensar en todo aquello le producía aquella sensación.
Los flashes lo cegaron en cuanto puso un pie fuera del recinto hospitalario. Oía los gritos de los periodistas pidiéndole detalles del accidente, su estado y, cómo no, su relación con Bianca. 
Por supuesto que había salido a la luz su ruptura con ella pero, al verlo allí de los primeros, pensaban que habían vuelto.
Volvió a sonreír tristemente, pensando en ello. Si todavía estuvieran juntos, ¿se habría tomado la noticia del embarazo mejor? Ciertamente, pensaba que todo habría ido peor. Él habría tenido celos y muchísimas dudas respecto a la confianza entre ellos, provocando así, inevitablemente, el quiebre de la relación.
Todo daba el mismo resultado, al fin y al cabo: ellos dos no podrían estar juntos, y menos ahora.
Anduvo lentamente hacia el coche y se sentó en el lado del conductor, agotado por todo. Apoyó la cabeza en el volante, asiendo con las manos fuertemente el volante. Y lloró. 
Lloró como nunca lo había hecho en sus 18 años de vida.

**

El médico los miró, computando la información recién dada. Hojeó la carpeta donde tenía todos los datos de su paciente y los volvió a observar.

-¿Decís entonces que está encinta? -preguntó, pero dando a entender que era una cuestión retórica.
Los que quedaban de One Direction (Liam, Louis y Zayn) esperaron expectantes la respuesta del doctor.

-No… No hemos hecho análisis de sangre como para comprobar si estáis en lo cierto.
Zayn se acercó un paso al hombre, como intentando empezar una conversación con él.

-A nosotros nos lo dijo hace unos días. No sé si han pasado semanas, no lo sé -dijo, bajando la cabeza y revolviéndose el pelo. 
Sus ojeras delataban cansancio, muchas emociones, al igual que sus compañeros.

-Tenía un mes de retraso -prosiguió Liam, a sorpresa de Louis- No se había hecho aún ninguna prueba de embarazo, así que… Hoy iba a comprar una en la farmacia.
No pudo evitar dibujar una sonrisa cargada de pena en su cara. No podía creer aún que estuviera en aquellas circunstancias y le daba mucho pavor enfrentarse a los padres de Bianca, cuando llegaran. Porque, aunque le pesara, él debería hablar con ellos. Niall no aguantaría siquiera verlos. 
Se pasó la mano por la cara, evitando que se le saliera un bostezo.

-Deberíais dormir -comentó el médico, levantando por un segundo la mirada de los papeles, para volver a posarla de nuevo.

-Es difícil, sabiendo que una amiga tuya se debate entre la vida y la muerte, ¿no cree? -soltó Zayn, en un pequeño arrebato.
El doctor hizo una mueca, aunque simpática. 

-Os daré las reseñas de un hotel cercano. No os preocupéis, os llamaré si surge alguna novedad.
Les escribió una nota con la dirección del lugar y prácticamente los obligó a irse. El hombre los observó hasta que desaparecieron de su vista, pensando en la suerte que tenía su paciente de tener unos amigos como aquellos.

**


Niall se dirigió al hotel más cercano, siguiendo inconscientemente los pasos de sus amigos. Se encontró con Harry mientras caminaba por un parque oscuro y solitario, pero no se hablaron en ningún momento. Simplemente, iban el uno al lado del otro, como si de fantasmas se trataran.
 Llegaron al viejo edificio que los alojaría por algunas noches, con cansancio y pidieron sus respectivas habitaciones. 
Niall cerró la puerta con suavidad y se acostó en su cama, destrozado física y psicológicamente. No quería ser débil, pero no podía evitar sentirse así.
Si Bianca moría, no sabía que iba a hacer. No sabía con certeza si su carrera se acabaría con ella, no quería depender de Bianca… Pero su corazón le decía otra cosa. Su sonrisa, su pelo azabache con olor a frutas, su ojos verdes… Todo ella. ¿Qué sería de él sin todo aquello?
Oyó cómo unos nudillos golpeaban con duda la puerta. No hizo ningún otro sonido.
Vio el picaporte de la puerta moverse poco a poco hasta que la puerta se abrió, dejando pasar a Liam y Zayn.
El irlandés quiso mirarlos con odio, pero no pudo. Se dio la vuelta en la cama, hacia la pared, para evitar así cruzar sus ojos con los de ellos.

-Queremos hablar contigo -susurró  Zayn.
Liam se sentó junto a Niall, aún dudando de si lo que iban a hacer estaría bien.

-Sabemos que deberíamos haberte comentado lo de… Bianca, pero ella nos hizo prometerle que seríamos como una tumba. Por tu bien -habló Liam, apenas.
Niall soltó un bufido. ¿Por su bien?

-No intentéis reparar los errores de Bianca, no vale la pena -susurró de forma deprimente.
-No sé si llegas a comprender lo mucho que te  quería… quiere -rectificó rápidamente Zayn- Lo hizo para protegerte de todo lo que le venía encima. No quería manchar tu imagen, entiéndelo.
Niall se quedó mudo. ¿Tanto lo quería como para hacer eso o simplemente quería quitárselo de encima?

-Quiero saber quién es el padre.
El irlandés se sentó en el borde de la cama, estudiando los gestos de Liam y Zayn. Estaban nerviosos, mucho, de hecho.

-Decidme aquí y ahora quién es el padre del hijo de Bianca. Porque yo no soy. No hubo nada de ese tipo de cosas entre nosotros -dijo con seguridad, acabando poco a poco en un murmullo inseguro.

Liam y Zayn se miraron cómplices, como en el hospital. Debían decírselo, esta vez por el bien de Bianca.

-Bianca no estaba muy segura… Pero lo más probable es que… El padre sea Harry.
Niall hizo chirriar sus dientes, aunque su cara expresara indiferencia. 
Se levantó hecho una furia y salió de la habitación, en busca de Harry, en un silencio aterrador.
Abrió la puerta de la habitación de su compañero de banda y la cerró con un gran portazo que resonó por todo el edificio. Antes de que el resto pudiera evitar lo que iba a suceder, le propinó un puñetazo a Harry, justo en el momento en el que él se estaba dando la vuelta para saber qué era aquel escándalo. 
El chico de los rulos cayó al suelo, aturdido por el fuerte golpe y apenas pudo ver cómo Niall se echaba encima de él y le seguía dando puñetazos. 
Liam y Zayn entraron gritando en la habitación, separando a un furioso Niall de un afligido Styles. 
Louis, alertado por los gritos y los golpes, había acudido corriendo a la habitación de su casi hermano. Lo único que alcanzó a ver fue a Liam y Zayn sujetando a Niall en una esquina, mientras éste se revolvía y gritaba improperios, y a Harry en el suelo, lleno de moratones y sangrando violentamente por la nariz.

-¿¡ESTÁS LOCO?! -vociferó Harry, levantándose e intentando atacar a Niall. 
Louis lo detuvo, sorprendido por todo aquello.

-TÚ… TÚ… TÚ ERES EL CULPABLE DE TODO.
Harry se quedó mirándolo, extrañado.

-¿Qué quieres decir con…?
-Tú, maldito hijo de p*ta, tú… Has dejado embarazada a mi novia.


PD: Bueno, hoy estaba un poco violenta, cómo habéis podido leer en este capítulo xDDD ¿Qué tal? ¿Os he dejado con la duda como siempre? Un besazo y more followers y lectores ;) Y MUCHOS COMENTARIOS. PD2: ¿Podéis recomendar mi fanfic? Porfi :3


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you-takemetoanotherworld preguntó: OMFG!!! no no noooo! dios, me dejaste sin palabras con este capítulo, sin duda, la espera valió la pena. En fin, me alegro que estés en Chile, pero porque? tu familia es de allí? un beso guapa, espero el siguiente cap :)

Graciaaaas :) Sí, yo soy chilena de hecho. Después de 13 añacos en España decidimos volver por la situación económica y la familia, que se echaba en falta. La semana que viene el próximo, como siempre


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